Empieza con lo básico: tus gastos reales
Antes de decidir cuántos meses necesitás, tenés que saber exactamente cuánto gastás cada mes. Y no me refiero a lo que creés que gastás. Me refiero a lo real. Muchas personas subestiman sus gastos mensuales en un 20-30%.
Hacé esto: revisá tus últimos tres meses de extractos bancarios. Sumá todos los gastos fijos —alquiler o hipoteca, servicios, seguros, transporte—. Luego sumá los gastos variables: comida, ropa, entretenimiento. No olvides los gastos que no ocurren todos los meses pero que sí son regulares, como el seguro anual del coche o la revisión dental.
Consejo práctico: Descargá un extracto de cada mes y marcá cada gasto. Esto te dará una idea clara de cuándo suben tus gastos y cuándo bajan. El promedio de estos tres meses es tu número de referencia.